El oficialismo acelera la negociación de la nueva ley orgánica municipal que quiere aprobar antes de fin de mes. Autonomía, recursos y viceintendentes en la discusión.
El oficialismo santafesino intensifica las negociaciones políticas para sancionar en las próximas semanas la nueva ley orgánica de municipios, una reforma que busca redefinir el funcionamiento institucional de las ciudades de la provincia. La iniciativa, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, atraviesa por estos días una ronda de consultas y acuerdos liderada por el senador radical Felipe Michlig, presidente provisional del Senado, con el objetivo de llegar a una votación antes de fin de mes.
La estrategia es clara: obtener media sanción en la Cámara alta durante la próxima semana y enviar inmediatamente el texto a Diputados para su aprobación definitiva en los días siguientes. El plan exige un nivel de consenso amplio, tanto dentro de la coalición Unidos como con los sectores de la oposición y los actores institucionales vinculados al sistema municipal.
“Venimos haciendo un trabajo de diálogo con todos los sectores que tienen algo para decir sobre esta ley”, explicó Michlig en diálogo con Rosario/12. El senador enumeró una serie de reuniones que incluyeron a intendentes, presidentes comunales, concejales, gremios municipales, organizaciones sociales y referentes técnicos del gobierno provincial.
Según describió, el Senado asumió el rol de cámara de origen del proyecto y abrió una etapa de consultas que incluyó encuentros con el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, con concejales del frente Unidos, con el foro de intendentes radicales –que reúne a más de 160 jefes comunales– y con autoridades municipales de distintas localidades. También hubo reuniones con el intendente Pablo Javkin y sus concejales, legisladores socialistas, representantes sindicales de Festram y entidades vinculadas a áreas específicas como educación, ambiente o protección animal.
“Creemos que una ley de esta importancia tiene que construirse escuchando a todos. Estamos hablando de una norma que va a regir el funcionamiento de los municipios durante décadas”, sostuvo Michlig. En ese sentido, agregó que la intención es continuar recibiendo sugerencias hasta el último momento antes de llevar el proyecto al recinto.
El borrador que circula actualmente en la Legislatura consta de 107 artículos más uno de forma y organiza el régimen municipal en distintos capítulos que abordan principios generales, competencias de los gobiernos locales, estructura institucional y mecanismos de control. Para el oficialismo, se trata de una actualización necesaria de un esquema que, con modificaciones menores, se mantiene vigente desde hace décadas.
Uno de los cambios más relevantes es la transformación del sistema de comunas. El proyecto propone que todas las localidades pasen a ser municipios, aunque con estructuras institucionales diferentes según su tamaño poblacional.
El esquema que se discute establece que las localidades más pequeñas —de hasta 3.000 habitantes— estarían gobernadas por un intendente acompañado por una comisión municipal de tres miembros titulares y tres suplentes, que ejercerían funciones ad honorem. Entre los 3.000 y los 10.000 habitantes la comisión pasaría a tener cinco integrantes, mientras que las ciudades de mayor tamaño mantendrían el modelo de intendente y Concejo Municipal.
Según Michlig, el objetivo es simplificar la organización institucional y reducir estructuras que hoy resultan excesivas para comunidades pequeñas. “Hay comunas chicas donde existen hasta doce cargos entre titulares y suplentes. Con este modelo buscamos mantener la representación, pero también hacer más austera la estructura política”, explicó.
La iniciativa también plantea una modificación relevante en materia de mandatos: limitar la posibilidad de reelección de las autoridades locales. En el esquema propuesto, intendentes y concejales tendrían períodos de cuatro años con la posibilidad de una sola reelección consecutiva.
El senador radical consideró que ese cambio apunta a fomentar la renovación de liderazgos. “Hoy Santa Fe es una de las pocas provincias donde hay reelecciones indefinidas en algunos cargos locales. Eso va a terminar. La idea es garantizar recambio de dirigentes”, destacó.
Aun así, el proceso de negociación dista de ser sencillo. El oficialismo debe atravesar varias discusiones simultáneas para reunir los votos necesarios en ambas cámaras legislativas.
Uno de los frentes abiertos se encuentra en el diálogo con el peronismo. Los legisladores justicialistas acompañan la idea de modernizar el régimen municipal, pero plantean que el debate no puede limitarse a cuestiones institucionales. Para el PJ, el fortalecimiento del municipalismo requiere necesariamente una discusión sobre el reparto de recursos.
En ese espacio sostienen que cualquier ampliación de las competencias de los municipios debe ir acompañada por mayores ingresos y una distribución más equitativa de la coparticipación provincial. De hecho, el bloque peronista presentó su propio proyecto para intervenir en la discusión parlamentaria.
Otro punto de tensión surgió en el diálogo con los trabajadores municipales. La conducción de Festram reclamó que la futura ley incluya garantías explícitas que resguarden el estatuto laboral vigente y la estabilidad del personal de planta permanente. El gremio también pidió que se mantengan el escalafón y los derechos indemnizatorios actuales.
Michlig aseguró que varios de esos planteos fueron incorporados al borrador. “Hemos recibido propuestas de distintos sectores y muchas ya están plasmadas en el texto que estamos compartiendo”, indicó.
Pero las discusiones no sólo se dan con la oposición o con los gremios. Dentro del propio frente Unidos también aparecieron diferencias, especialmente en torno a la figura del viceintendente.
El sector político cercano al intendente Javkin impulsaba que las grandes ciudades eligieran fórmulas de intendente y viceintendente desde las elecciones de 2027. Sin embargo, esa propuesta encontró resistencias internas, principalmente en el socialismo, que considera que ese tipo de definiciones deben quedar en manos de cada municipio cuando redacte su Carta Orgánica. Desconfían de que esa figura le abra la puerta en el futuro inmediato a una alianza en Rosario entre el javkinismo y La Libertad Avanza.
Por ahora, el borrador que circula en el Senado no incorpora esa figura institucional. “Hoy el texto que tenemos no incluye viceintendente”, reconoció Michlig. Aunque también aclaró que la discusión no está cerrada: “Esto sigue en debate. Todavía estamos escuchando opiniones y pueden aparecer cambios”.
El oficialismo busca cerrar esas discusiones en los próximos días. Si logra consolidar un acuerdo político amplio, la ley podría avanzar rápidamente en la Legislatura y convertirse en una de las reformas institucionales más importantes impulsadas por el gobierno provincial.
“Pretendemos la mejor ley posible”, resumió Michlig. Y añadió: “Sabemos que toda ley es perfectible, pero queremos construir un marco que ordene el funcionamiento de los municipios para muchos años”.
Fuente: Página 12




