La futura vinculación por balsa entre ambas ciudades abre un escenario de expansión comercial, productiva y turística. El contador Pablo Díaz sostuvo que el desafío ya no es debatir el proyecto, sino preparar a empresas e instituciones para aprovechar un mercado regional de más de 150 mil habitantes.
En la mañana de este jueves 2 de julio, durante el programa «Buen Día Villa Ocampo», que se emite por el Grupo de Medios Jaaukanigás, el contador público Pablo Díaz analizó las perspectivas que abre la futura conexión fluvial entre Villa Ocampo (Santa Fe) y Bella Vista (Corrientes), una obra que, según afirmó, marcará un antes y un después para el desarrollo económico del norte santafesino.
Tras participar de una reunión de trabajo realizada días atrás en Bella Vista, Díaz señaló que comenzó una nueva etapa del proyecto, centrada en la planificación concreta de acciones para que ambos territorios lleguen preparados al inicio de las operaciones de la balsa, previsto —si las condiciones climáticas lo permiten— para mediados del próximo año.
«La infraestructura avanza y ahora el desafío es otro: empezar a trabajar en cómo vamos a aprovechar esa integración», resumió.
Del discurso a la planificación
Durante la entrevista, el profesional explicó que la reunión dejó un mensaje claro: abandonar las declaraciones de intención para comenzar a desarrollar proyectos específicos que permitan fortalecer el intercambio entre las dos provincias.
En ese sentido, destacó que todavía existe un amplio desconocimiento mutuo entre Villa Ocampo y Bella Vista en materia de producción, industria, comercio, servicios y turismo.
«Durante años hablamos de la integración, pero todavía no sabemos con precisión qué produce cada región, qué necesita y qué oportunidades comerciales existen. Ese trabajo debe comenzar ahora y no cuando la balsa ya esté funcionando», sostuvo.
Un mercado regional con nuevas oportunidades
Díaz consideró que la conexión abrirá un mercado regional de más de 150.000 habitantes, con posibilidades de crecimiento para productores, comerciantes e industrias de ambas márgenes del río Paraná.
Entre las fortalezas del norte santafesino mencionó la producción agrícola, las industrias lácteas, frigoríficos, desmotadoras, aserraderos, metalúrgicas y el desarrollo vinculado a la producción de bioetanol. Del lado correntino, destacó el potencial de la actividad ganadera, que demanda alimentos para el engorde de animales, generando oportunidades de complementación económica.
Para capitalizar ese escenario, propuso organizar rondas de negocios que permitan vincular a empresarios, productores y prestadores de servicios antes de la apertura de la conexión fluvial.
Comisiones para impulsar la integración
Uno de los resultados concretos del encuentro fue la conformación de tres comisiones de trabajo: Industria; Comercio y Servicios; e Institucional.
Cada una tendrá la misión de elaborar un diagnóstico de las capacidades productivas de ambos territorios y diseñar una agenda común destinada a facilitar futuros intercambios comerciales, turísticos y culturales.
Según explicó Díaz, el objetivo es que cuando la primera embarcación comience a operar ya existan acuerdos, contactos comerciales y proyectos en marcha.
Una decisión política consolidada
El contador también destacó el fuerte respaldo institucional que recibe el proyecto tanto desde Santa Fe como desde Corrientes.
Indicó que la administración del gobernador Maximiliano Pullaro mantiene firme la decisión de avanzar con las obras de infraestructura necesarias, mientras que del lado correntino continúan los trabajos vinculados al futuro embarcadero y al desarrollo portuario.
A su vez, remarcó el protagonismo que asumirá el Centro Comercial de Villa Ocampo, que trabajará junto con la Cámara de Comercio de Bella Vista en la coordinación de acciones vinculadas al sector productivo, los servicios y el turismo.
«La oportunidad ya está en marcha»
Sobre el cierre de la entrevista, Díaz sostuvo que el proyecto dejó de ser una aspiración para transformarse en una realidad respaldada por inversiones públicas de gran magnitud.
A su entender, el desarrollo del puerto, la conexión fluvial y las obras complementarias permitirán modificar el perfil económico de toda la región, potenciando el crecimiento de Villa Ocampo y de las localidades ubicadas en un radio de influencia del futuro corredor logístico.
«La oportunidad ya está en marcha. Como comunidad debemos planificar, prepararnos y entender que el futuro de la región puede cambiar de manera significativa si sabemos aprovechar este proceso de integración», concluyó.
Gentileza: Antonio Paré




