Una imagen en pleno centro de la ciudad ocampense: 4 árboles sanos mutilados. Basta con mirar los troncos para darse cuenta de que no estaban enfermos ni representaban un peligro.
No es un hecho aislado. Cuando fue concejal, el ex Gustavo Volkart, denunció y reclamó repetidas veces esta misma práctica: talar sin justificación solo para abrir una dársena, despejar una fachada o favorecer la visibilidad de un comercio. Tal fue así, que en 2021 se aprobó la Ordenanza Nº 1596 (Plan de Gestión Integral de Arbolado Público). Esa norma es clara: está prohibido erradicar árboles sin causa justificada.
Cada árbol en el centro nos da sombra, purifica el aire y baja la temperatura de las veredas. Mutilarlos por desidia, estética o comodidad es un retroceso gigante para la ciudad y un ataque directo al medio ambiente.
Denuncian vecinos de la ciudad
