Más de 10.000 personas participaron de la 13ª edición del festival, que reunió artistas locales, nacionales e internacionales y consolidó al evento como uno de los más importantes del norte santafesino.
Fue una verdadera fiesta popular este sábado 7 de febrero, un evento que convocó a más de 10.000 personas en una noche atravesada por la música, la cultura y un notable movimiento económico para la ciudad.
Con un marco de público imponente, el festival presentó una grilla artística diversa, con la participación de artistas locales y regionales, figuras nacionales y un destacado número internacional a cargo de Matías Valdez, reafirmando el crecimiento sostenido del evento y su proyección regional.
La jornada también contó con la presencia de funcionarios provinciales, intendentes, concejales, presidentes comunales, legisladores y representantes de instituciones intermedias de toda la región, lo que reforzó el carácter institucional, turístico y estratégico de la celebración.
Durante su discurso, el intendente Cristian Marega puso en valor la evolución del festival y recordó sus inicios en un contexto complejo para la comunidad.
“Este festival nace en un momento muy complicado, cuando atravesábamos la reconversión de nuestra matriz productiva. Fue un proceso que nos permitió trabajar en una planificación estratégica que hoy nos posiciona en el lugar donde estamos”, expresó.
El mandatario también subrayó la importancia del reciente avance en materia ambiental y turística para el futuro de la ciudad.
“Este parque provincial nos va a permitir proteger nuestra biodiversidad, pero también crecer de manera sostenible en el desarrollo turístico de nuestra localidad y de toda la región”, afirmó.
Desde la organización señalaron que la convocatoria superó ampliamente las expectativas, generando un fuerte impacto económico en los sectores comercial, gastronómico y hotelero, además de un impacto social y cultural significativo que fortalece la identidad local y regional.
La 13ª edición de la Fiesta Nacional de los Humedales marcó un nuevo hito para Villa Ocampo, consolidando al festival como un motor clave para el desarrollo turístico, cultural y productivo del norte de la provincia de Santa Fe.
