Reconquista: Ricardo Degoumois fue condenado por abuso y con inhabilitación perpetua para ejercer la abogacía

En la mañana del viernes 20 de diciembre de 2024, se llevó a cabo el final del juicio oral y público, donde el juez penal, Dr. Martín Gauna Chapero condenó a Ricardo Ceferino Degoumois DNI N°17.591.813, por abusos sexuales reiterados en dos hechos, en perjuicio de una menor de 14 años, a la pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional y lo inhabilitó de manera perpetua para el ejercicio de la abogacía, porque se valió de su trabajo de abogado para cometer los abusos. Así lo establece la ley vigente.

– Deberá guardar determinadas conductas y cumplir con las siguientes obligaciones:

– Prohibición de acercarse a la víctima y su entorno.

– Prohibición de contacto con menores, salvo autorización judicial.

– Deberá participar de un Programa de tratamiento psicológico y/o psiquiátrico especializado en agresores sexuales.

– Deberá participar de un Programa de Educación y Sensibilización sobre Violencia de Género y Abuso Sexual Infantil.

– Someterse a un monitoreo constante a través de los mecanismos de supervisión y seguimiento.

– Prohibición de consumo de sustancias psicoactivas que alteren su juicio y comportamiento.

– Abstenerse de cometer nuevo delito.

– Deberá someterse a un examen genético para guardar muestras en el banco de abusadores sexuales; y se notificará al Colegio de Abogados de la inhabilitación impuesta.

El juez Gauna Chapero rechazó la inmediata detención solicitada por los fiscales, al sostener que en el juicio no se acreditó el peligro de fuga ni otros presupuestos que justifiquen dicha medida cautelar.

LA ACUSACIÓN
De acuerdo a la acusación, la relación entre denunciante y denunciado fue a partir de que Degoumois era abogado defensor de un familiar de la menor, quien estaba imputado por abuso sexual; y convocaba a la menor para «prepararla» para que su declaración lo favorezca.

Si bien la madre la acompañaba hasta el estudio jurídico de calle Belgrano, en dos oportunidades, el abogado le pidió que lo deje a solas con la menor «para prepararla» para la declaración, ocasión que aprovechaba para manosearla en sus partes íntimas (Dicen que hay descripciones repugnantes) y que la propia menor lo pedía que cese y que deje entrar a su madre, que lo que hacía estaba mal, sostiene la acusación.

El caso se conoció a partir de que la menor se quebró en llanto en la escuela y contó su sufrimiento.

A partir de ese suceso, la escuela citó a la madre, quien avisó que por el momento no iba a hacer la denuncia porque no quería perjudicar a su sobrino, quien estaba siendo defendido por el abogado Degoumois precisamente en otra causa por abuso sexual.

Como la decisión de la madre no era imprescindible, el Equipo Socioeducativo Interdisciplinario del Ministerio de Educación decidió judicializar el caso frente a la necesaria protección de la menor.

Siempre de acuerdo a la acusación, en la escuela, la menor se acercó a preceptoría y rompió en llanto, manifestando que no soportaba más la situación que estaba viviendo, pero que hasta entonces se la aguantaba porque no quería perjudicar a su primo que necesitaba la defensa del abogado que la abusaba. Contó situaciones repugnantes que padecía dentro del estudio, cuando quedaba a solas con el abogado. Sin parar de llorar, contó los detalles y su indignación porque le pedía que la suelte, que no la toque, que ella era muy chica; mientras que él le aseguraba que si se acostaba con él, le iba a solucionar todo a su familiar.

¿Por qué quebró en llanto ese día en la escuela?. Porque tenía que volver al Estudio Jurídico del Dr. Degoumois para ensayar lo que tenía que declarar en Cámara Gesell para favorecer a su pariente, lo que le daba temor. Revelo que el abogado quería que vaya tres veces por semana, lo que la madre no podía concretar por cuestiones laborales. Tampoco quería ir la menor, que rechazaba esos encuentros con quien describía como un viejo caliente.

En una segunda ocasión, la víctima se largó a llorar dentro del aula y le contó a una compañera de curso lo que estaba sufriendo como consecuencia de esos abusos sexuales. Y que lo sabían su mamá, una abuela y un tío, pero nadie hacía nada para no perjudicar al familiar que defendía Degoumois en otra causa por abusos sexuales.

Parte del texto de la condena
Parte del texto de la condena

Dicen que el abogado comenzó siendo correcto y que luego comenzó con las acciones indebidas. Recordó que en una oportunidad habían perdido el colectivo para viajar desde el estudio jurídico hacia el puerto, y que el abogado las llevó en su vehículo y que ofreció su casaquinta para hacer la sesión de fotos cuando cumpla los 15 años.

Describió que con la excusa de prepararla para declarar en beneficio de su pariente, además, Degoumois le mostró un video en una computadora con escenas de sexo oral, y que ella le dijo que no quería ver eso, que se lo enseñaron en la escuela.

La misma menor dijo que sabía que con su edad (14 años) no tenía por qué estar soportando a ese «viejo», como refiere a él; y que al llegar a su casa se iba a la pieza a llorar, y no comía.

De las varias veces que la llevaron al estudio jurídico, refiere a que en dos ocasiones fue abusada, sin recordar fechas exactas.

Cuentan que la nena preguntó cómo es que no están filmadas las acciones del abogado contra ella, siendo que tiene tantas cámaras en su estudio (no menos de 14).

También contó que el abogado la seguía en sus redes sociales; y que le pedía información sobre una amiga; pero que después lo bloqueó y rompió su teléfono porque estaba muy angustiada por sus acciones.

La menor contó un deseo, que no quiere que lastimen a las chicas inocentes, que quiere que se termine todo, que si bien para el abogado debe ser un juego, para ella es feo.

Varias psicólogas entrevistaron a la menor a lo largo del proceso y dan verosimilitud a sus relatos. Que pudo dar detalles de contexto temporal, que fue espontánea y que adoptó una posición segura y colaborativa.

El Ministerio Público de la Acusación había pedido que sea condenado a la pena de cuatro años y tres meses de prisión de efectivo cumplimiento; y la inhabilitación especial perpetua para ejercer la profesión de abogado, ya que se valió de su profesión de abogado para la comisión de este delito; y no hubiera sido posible cometer estos hechos si no hubiera mediado una relación de confianza entre víctima (y su familia) y victimario, propia de una relación profesional.

CALIFICACIÓN PENAL
Ricardo Degoumois fue condenado como autor penalmente responsable del delito de abuso sexual simple, reiterado en dos hechos, conforme los artículos 45, 55 y 119 primer párrafo del Código Penal Argentino.

Los acusadores son los fiscales Valentín Hereñú, Georgina Díaz y la supervisora de los fiscales Alejandra del Río Ayala.

Degoumois sostiene que es inocente y durante el juicio fue asistido por miembros de tres estudios jurídicos: el propio, el de Andrés Ghio, y el del santafesino Raúl Superti.

El caso no terminó, porque seguramente será apelado y lo va a revisar la Cámara Penal de Apelaciones, por lo tanto, no está firme la sentencia.

gentileza gustavo raffin