Salvador Di Stefano: «¿Bajaría el dólar?»

El gobierno implementa un plan de regulación más eficiente para contener al dólar, no significa que haya un cambio de rumbo, ergo, esto es pan para hoy y hambre para mañana. Sin embargo, podríamos ver a un dólar más calmo, un poco más de recesión y menos crédito para el sector privado. Se viene el plan FMI.

Por Salvador Di Stefano

Asesor en Negocios, Económico y Financiero

¿Cómo iniciamos la semana?

. – Con un cambio muy fuerte en la conducción económica, ya que el Martín Guzmán se hará cargo de las medidas económicas y financieras que se adoptarán en el gobierno, casi una intervención del Banco Central.

¿Algunas medidas?

. – Las que ya se tomaron van en dirección a la política de financiamiento, ya que no habrá crédito al 24% anual en forma indiscriminada. La política crediticia cambiaria para muchas empresas y la tasa piso se fijarían en torno del 34% anual. Se trabaja con los bancos para cambiar la tasa de captación de fondos, la tasa pasiva estará alineada con la tasa de inflación pasada, ni con la presente y menos con la futura. Por otro lado, los bancos tienen excedentes de fondos que el gobierno buscará canalizarlos así como colocaciones en pesos del Estado Nacional, por ello piensa eliminar el impuesto a los bienes personales de los bonos que ajustan por inflación. Por último, se restringen las importaciones y la aduana deberá verificar toda importación mayor a los U$S 50.000.

¿Vamos a tener un férreo control sobre los pesos?

. – Correcto, por otro lado, el Banco Central limitará la cantidad de adelantos transitorios que podría realizar al Tesoro Nacional. De esta forma está limitando la emisión de pesos, lo que debería alinear mejores expectativas sobre el tipo de cambio, sin embargo, esto traerá consigo un escenario un poco más recesivo.

¿Vos lo que decís es que el sector privado se queda con menos financiamiento?

. – Correcto, el sistema financiero pasará a financiar más al sector público, y de esta forma el Banco Central emitiría menos pesos, lo que presionaría menos sobre el tipo de cambio.

Algo tienen que realizar con el tipo de cambio

. – Lo van a implementar. Hoy el único tipo de cambio que tenés en contado es el dólar blue, el dólar bolsa lo tenés con un parking a 5 días, y el contado con liqui a 15 días. La idea es primero alinear el contado con liqui con el dólar bolsa, de esta forma podemos arbitrarlos mucho mejor, y esto debería achicar la brecha entre uno y otro, lo que tiraría a la baja al dólar blue. El dólar bolsa el viernes cerró en $ 152, el contado con lique en $ 165 y el dólar blue en $ 175. Lo que se pretende en una primera etapa es bajar el contado con lique a la zona de $ 155, de esta forma el dólar blue bajaría a la zona de $ 165.

Si ello ocurre, ¿todavía tenés chances de ganar la apuesta del dólar a menos de $ 200 a fin de año?

. – Para que le dólar esté a menos de $ 200 a fin de año deben crecer las reservas, al día 14 de octubre se ubican en U$S 40.847 millones. Aún restan por salir de la Argentina fondos por U$S 4.000 millones que quedaron atrapados en inversiones en pesos y que vienen de la época de Mauricio Macri. Hay que conseguir que ingresen U$S 4.000 millones y que las reservas queden en U$S 40.000.

Por eso hay que hacer esfuerzos para que no se incremente la base monetaria

. – Si no podés hacer crecer las reservas, hay que parar con el crecimiento de la base monetaria, como también el conjunto de los agregados monetarios como depósitos a la vista y caja de ahorro.

¿Los bancos podrán vender dólar bolsa?

. – Lo podrán realizar, el Banco Central les pediría que pongan una opción a sus clientes. Esto está en discusión, porque los bancos quieren que se venda dólar bolsa y contado con liqui en contado. Si ello ocurriera, el precio del dólar blue caería considerablemente, porque se alinearían los plazos de compra entre blanco y blue, formal e informal, y esto daría lugar a una descompresión en el mercado informal.

¿Puede ocurrir?

. – Ojalá lo implementen, nada está seguro.

Conclusión

. – El gobierno la semana pasada cerró las importaciones, hay que pedir permiso para toda importación mayor a los U$S 50.000

. – Se restringe la oferta de créditos, los bancos seguirán financiando, pero a tasas más altas del 24% anual, tomar un crédito a una tasa del 34% anual es muy bueno.

. – Se eliminaría el impuesto a los bienes personales sobre inversiones en pesos ajustadas por inflación y obligaciones negociables en pesos.

. – Se eliminarían subsidios a las tarifas, y se alentaría la extracción de gas para no importar y quemar dólares en materia energética.

. – Se reducen los adelantos al tesoro del Banco Central al Tesoro Nacional, esto permitiría que la base monetaria dejaría de expandirse a un ritmo más elevado que la inflación presente.

. – Se pagarán tasas de interés teniendo en cuenta la inflación pasada, ergo la tasa de interés será negativa contra la inflación.

. – Se alentará que los agentes económicos compren dólares en un mercado más formal, quitándole volumen y entidad al dólar blue. Buscarían que en el mediano plazo todos los dólares tengan un precio de contado.

. – El gasto público buscará contenerse, de modo tal de achicar el déficit fiscal, este déficit pasaría a financiarse con dinero del sistema financiero vía colocación de bonos a tasas más elevadas que las leliq que quedaron en el 36% anual, o bien ajustadas por inflación.

En resumen, el plan sigue siendo un espanto, pero con regulaciones que podrían descomprimir momentáneamente el mercado del dólar. Toda baja será oportunidad de compra, pero habrá que replantearse si el dólar a fin de año estará por encima de $ 200 con estas medidas.

El clima nos plantea un desafío muy complejo, las materias primas agrícolas tendrán precios muy elevados por los próximos años, simplemente porque la oferta será escasa, no se puede sembrar, hay campos de trigo que se han incendiado esta semana, el clima es una limitante a la generación de dólares del país, la mercadería será un bien escaso por mucho tiempo. El gobierno ha implementado un plan de mayor gestión a la regulación, no es un plan para crecer, desregular o mostrar un camino de esperanza a futuro.