“En materia económica, estamos en alerta naranja” advierten los bomberos voluntarios

Es una realidad que refleja la federación en una coyuntura intensa. Entre sequía y quemas intencionales, el Sistema Provincial de Bomberos Voluntarios atiende el 80% de las emergencias. Esperan una respuesta del gobierno santafesino.



La Federación Santafesina de Asociaciones de Bomberos Voluntarios (F.S.A.B.V.) agrupa a 149 cuarteles. “En la provincia, es la única entidad de segundo grado que los representa y tratamos de asistirlos de la mejor manera posible; más allá de los incendios y de la pandemia”, indicó a El Santafesino su presidente Enrique Martin.

Entre la sequía y los incendios intencionales, desde el aspecto operativo, el jefe provincial Daniel Iglesias por su parte mencionó algunos de los problemas que están afrontado debido a las numerosas emergencias que se producen en forma simultánea. Por un lado, “el recurso humano está bastante complicado, en cuanto a que los bomberos cubren su jurisdicción y salen en colaboración de otras jurisdicciones”.

Por otro lado, “tenemos una alerta naranja en cuanto a lo económico porque ya hay algunas instituciones que no pueden solventarse solas”. En este sentido, es preciso destacar que triplicaron el consumo de combustible en los últimos 60 días y que invierten numerosos recursos dinerarios para el mantenimiento tanto del equipamiento como de las unidades.

Ambos referentes institucionales acordaron que los recursos económicos siempre son limitados en las organizaciones basadas en el voluntariado. Es importante recordar que la pandemia de coronavirus también mermó los aportes procedentes de los estados locales, de las cuotas societarias y de los diversos beneficios que habitualmente realizan para recaudar fondos.

En este contexto, desde la F.S.A.B.V. solicitaron al gobierno provincial una asistencia financiera de 100.000 pesos para cada Asociación de Bomberos Voluntarios y todavía no obtuvieron ninguna respuesta. “Nos preocupa porque, de seguir esta situación, se nos empiezan a complicar las cuestiones financieras”, advirtió Martin.

FRENTES DE TRABAJO



En primer lugar, “en el aeródromo de Alvear, el Plan Nacional de Manejo del Fuego montó el operativo para la extinción del incendio en toda la zona de islas frente a Rosario y Gran Rosario”. Por su parte, la Brigada Forestal aporta bomberos “que pertenecen a distintos cuarteles y son convocados para trabajar puntualmente en ese incendio”.

En segundo lugar, “tenemos otro frente importante en Santa Fe y Gran Santa Fe, tomando desde Sauce Viejo a Recreo y llegando hasta Rincón. Ahí tenemos otra problemática porque hay muchas casas cerca de los cursos de agua, de las rutas y de la autopista” y se pueden “producir incendios de interfase que son los incendios de campos mezclados con los incendios estructurales de las viviendas”.

En este caso, a la labor de la Brigada Forestal se suma el apoyo de los cuarteles de Coronda, San Jerónimo Norte, San Agustín, San Carlos, Franck, Esperanza y Recreo.

En tercer lugar, “también se empezaron a generar incendios de proporción, y muy complicados de apagar, en todo el norte santafesino. Particularmente, en la zona de Intiyaco, Cañada Ombú, Golondrina, Villa Ocampo, Las Toscas y Villa Guillermina”.

“Hay un panorama generalizado en toda la provincia”, señaló el jefe provincial y añadió que algunos cuarteles registran entre 6 y 8 salidas diarias para combatir los incendios en las zonas rurales. Al trabajo habitual, se suman dos factores decisivos: la gran sequía y las quemas intencionales.

Fuente: elsantafesino.com