Salvador Distefano: «Alberto será ¿Néstor o Cristina?»

¿Cómo recibe el gobierno Alberto Fernández? ¿Qué rumbo podría tomar la economía? ¿Volveremos a las políticas de Néstor Kirchner o Cristina Fernández?

La economía argentina ha entrado en el túnel del tiempo. En lugar de proyectarse al futuro, enigmáticamente retrocedimos al año 2012.

El gobierno electo está trabajando en un plan económico que soslaya los problemas derivados de la emisión monetaria. Cuenta con una buena base que le deja el gobierno de Mauricio Macri para aplicar su plan, ya que le deja servido en bandeja un déficit fiscal bajo, un importante superávit de balanza comercial, cepo al dólar, base monetaria pequeña cómo % de PBI y un tipo de cambio alto.

Para desagregar estos conceptos analizaremos caso por caso:

– Resultado fiscal: Cuando Néstor Kirchner era presidente el resultado fiscal primario fue superior al 3% del PBI. Cristina Fernández dejó el gobierno en el año 2015 y tenía un déficit primario del 3,8% del PBI. Mauricio Macri dejaría un déficit fiscal primario del 0,6% del PBI:

Esta mejora en el resultado fiscal es vital para morigerar problemas mayores. Un escenario muy positivo para el país sería que el próximo gobierno volviera al superávit fiscal primario que tenia Néstor Kirchner, de esta forma sobrarían pesos con los que se podrían comprar los dólares sobrantes de la balanza comercial en forma genuina.

– Balanza Comercial: Cuando Néstor Kirchner dejó la presidencia en el año 2007 el saldo de la balanza comercial era positivo en U$S 11.071 millones. Cristina Fernández dejó el gobierno en el año 2015 con un déficit de U$S 2.970 millones. Mauricio Macri, a octubre de 2019, tiene un superávit de balanza comercial de U$S 11.267 millones.

El saldo de balanza comercial que hereda Alberto Fernández es muy positivo para su gestión, le posibilita hacerse en lo inmediato de dólares frescos. Si los compra con emisión espurea de dinero, lo ideal sería no utilizarlos para pagar deuda, ya que si ello ocurre le estará quitando el respaldo a los pesos emitidos.

– Cepo al dólar: Hacer política monetaria con cepo es asegurarse emitir pesos y que el tipo de cambio mayorista o comercial no se mueve a la suba, con lo cual congelás los precios de los productos importados y colocás una poderosa ancla a la inflación. Sería muy difícil que Argentina caiga en una hiperinflación con cepo al dólar, ya que si ocurriría Banco Central debería ser el propio el artificie de la hiper, porque tendría que eliminar el cepo y dejar correr a la suba al tipo de cambio. Hacer política monetaria con cepo es como andar en bicicleta con las rueditas, no te caes nunca.

– Base monetaria muy baja. La circulación monetaria representa el 5,3% del PBI, mientras que la base monetaria el 9,4% del PBI. Son niveles de monetización muy bajos.

– Tipo de cambio alto: El dólar, medido por el índice de tipo de cambio real multilateral, entre el año 1997 y noviembre de 2019, nos da un valor de $ 55,71 cuando el tipo de cambio mayorista está en $ 60,00. Este tipo de cambio es un buen punto de partida para el nuevo gobierno ya que se ubica por encima de la media de 22 años.

Néstor Kirchner gobernó entre 2003 y 2007 con un tipo de cambio muy alto, que, a pesos de hoy, se ubicaría en $ 76,24. Durante el primer mandato de Cristina Fernández el tipo de cambio se ubicó, a pesos de hoy, en $ 64,93, mientras que el segundo mandato ubicó al tipo de cambio en $ 47,01. Mauricio Macri gobernó con un tipo de cambio, a precio de hoy, de $ 47,47.

La economía argentina está estancada desde el año 2011, creció bajo el mandato de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner entre los años 2003 y 2011 producto de un tipo de cambio alto, superávit fiscal y comercial, precios de las materias primas en alza y postergación de pagos de la deuda pública.

Desde el año 2011 en adelante Argentina vive un escenario de claro estancamiento económico. Como dato relevante, quienes nos gobernaron durante ese período tuvieron por varios ejercicios déficit fiscal y comercial, tipo de cambio bajo y precios de las materias primas declinantes.

Entre los años 2003 y 2011 Argentina vivió al margen del mercado de crédito externo, sin embargo, durante dichos años acumuló reservas producto de altas exportaciones dadas por los elevados precios internacionales de la soja. Durante el segundo mandato de Cristina Fernández se rifaron todas las reservas acumuladas, quedando reservas netas con signo negativo.

Mauricio Macri, en el año 2016, pudo levantar la cesación de pagos que pesaba sobre el país desde el año 2002, la llegada de financiamiento no logró compensar la salida genuina de capitales que tuvo el país entre los años 2016 y 2019. En los últimos dos años, ante el corte de crédito internacional, la fuga se intensificó y Mauricio Macri deja una economía altamente dolarizada.

Conclusión

Argentina debería tomar lo bueno de los últimos 16 años, esto significa ir a superávit fiscal y comercial. De esta forma puede comprar con los pesos sobrantes del superávit fiscal los dólares de la balanza comercial, sin generar ningún tipo de problemas en el mercado.

El tipo de cambio debería ser alto, de modo tal de aprovechar las ventajas competitivas de los productos que podemos exportar al mundo. Habría que llevar adelante una política de incentivo a las exportaciones para lograr mayores cantidades exportadas. Esto se da de patadas con la suba de retenciones que se estaría por proponer, lejos de potenciar exportaciones las reduce. Una suba de retenciones al maíz y a la soja, podría reducir en 20 millones la producción de maíz y 7 millones la producción de trigo, con el efecto multiplicador que esto tiene sobre el resto de la economía, menos transporte en camiones, menos venta de combustible, menos dólares que ingresan al país y menos recaudación impositiva.

El tipo de cambio debería ser alto, para de esta forma poder ayudar a colocar nuestros productos en el exterior. Tipo de cambio alto y superávit fiscal no genera más inflación, al contrario, te permite incrementar las reservas en forma genuina.

Si la propuesta económica del gobierno electo, pasa por emisión, tipo de cambio bajo, déficit fiscal y cepo, estamos lejos de lo que hizo Néstor Kirchner y más cerca de lo que hizo Cristina Fernández en el año 2011. Esto implica que estamos muy lejos de Roberto Lavagna y Alfonso Prat Gay, y muy cerca de lo que hizo Hernan Lorenzino y Mercedes Marco del Pont.

Las consecuencias de lo que sucedió desde el año 2011 en adelante es por todos conocidas, hacer lo mismo es obtener similares resultados.

Dólar oficial diciembre de 2011 $ 4,30 / Dólar oficial noviembre 2015 $ 9,68

Dólar blue diciembre de 2011 $ 4,74 / Dólar blue diciembre de 2015 $ 15,10

Inflación:

2012: 25,2% anual

2013: 28,8% anual

2014: 38,0% anual

2015: 28,4% anual.

Índice Merval al 10 de diciembre de 2011 2.485,41 puntos / Índice Merval al 10 de diciembre de 2015 13.106,53

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Salvador Di Stefano

Asesor en Negocios, Económico y Financiero tanto de empresas de la ciudad y la región; como de individuos y empresas familiares ligadas al comercio, industria y campo.