CONSUMO DOMÉSTICO: ¿Ya hemos descubierto el techo?

Como suele suceder en este tipo de contextos macroeconómicos, el aumento general de precios no siempre logra ser acompañado por una corrección equivalente en salarios.

Esto lo prueban los números del 2018 donde la variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC) registró un aumento del 48% (Dic’18 vs Dic’17) mientras que el Índice de Salarios (incluyendo los no registrados) lo hizo en un 30%, denotando claramente una pérdida del poder adquisitivo del orden del 18% anual.

Si bien aún no se conocen las cifras oficiales correspondientes al 1er trimestre del año, las cifras parciales de enero y febrero muestran un nivel de inflación acumulada del 6,7% que, anualizado, estaría nuevamente rozando el 40% anual.Lo cierto es que el precio de los diferentes tipos de carne se encuentran cada vez más interrelacionados, comportándose como verdaderos sustitutos en términos de consumo.

De hecho, prácticamente ya no existen mostradores en los que no se exhiban los tres tipos de carnes. Sumado a esta realidad comercial, en un contexto de fuerte caída del poder adquisitivo, el nivel de consumo se torna extremadamente sensible a los precios y la sustitución por otras fuentes proteicas se produce de manera directa.

Durante el 2018, aún no se había observado una caída del nivel de consumo total (116kg/hab/año) manteniéndose Concretamente en el rubro carnes, de acuerdo al relevamiento que realiza el IPCVA en diferentes puntos de venta del Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba, durante 2018 los principales cortes de carne vacuna registraron un aumento de precios en promedio del 39,1% anual.

En tanto, la apreciación del pollo fue de 67,4% y la del cerdo del 33,1% anual. Ponderado contra el consumo total de cada una de las carnes el aumento interanual promedio resulta 48,8% por lo que, medido contra salarios, confirma la menor capacidad de compra que registra el consumidor medio.

Durante el 1er trimestre del año, aún con cifras preliminares de consumo, el incremento promedio de los tres tipos de carne ya se ubica en torno al 39,5%.

CONSUMO DOMÉSTICO: ¿Ya hemos descubierto el techo? todavía lejos del piso registrado tras la Crisis de 2001/02. Sin embargo, la simple variación de precios relativos, contribuyó a una sustitución de cortes vacunos y pollo por carne de cerdo, que fue precisamente la que menor incremento registró en el transcurso del año.

No obstante, los datos correspondientes al 1er bimestre de 2019 ya comienzan a marcar una leve retracción del consumo total, al pasar de 116kg a 111kg per cápita.

Si bien estos son solo dos meses, no dejan de encender una luz de alerta que muestra hasta dónde puede llegar el consumo y la corrección que deberán hacer los precios para mantener este nivel de equilibrio.

Consumo total per cápita vs participación en kilos de los distintos tipos de carne

Rosgan

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