Lifschitz encabezó el acto de conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, encabezó este martes en la Casa de Gobierno el acto por el «Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto», fecha instituida en 2005 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al recordarse el aniversario de la liberación del campo de concentración Auschwitz-Birkenau (en Polonia), el 27 de enero de 1945.

«Tiene sentido que nos reunamos todos los años en esta fecha para recordar el Holocausto, porque estamos muy lejos geográficamente de donde acontecieron estos sucesos históricos, en la vieja Europa. Sin embargo estamos cerca en los sentimientos y en el compromiso con la memoria, con los seis millones de judíos que perdieron su vida, pero también con las nuevas generaciones sobre las cuales todos nosotros tenemos un enorme responsabilidad», aseguró el gobernador.

«Tenemos la misión de luchar contra toda expresión de antisemitismo, de discriminación, de racismo, de xenofobia, preservar los derechos humanos, promover el diálogo, el diálogo interreligioso, entre los países, la convivencia armónica y pacífica entre todos los ciudadanos en un marco de respeto por las diferencias. También tenemos la obligación de poner en evidencia y denunciar todo acto de discriminación, por pequeño que parezca, como también denunciar al terrorismo internacional, nuevo fenómeno de la violencia que siempre deja víctimas inocentes en cada lugar del mundo donde golpea», y recordó que «lo sufrimos los argentinos con los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, y los santafesinos hace pocos meses cuando cinco compatriotas perdieron su vida en un atentado en Nueva York. Por esto tiene tanta vigencia este mensaje que tratamos de dar desde aquí».

El gobernador expresó que la ONU designó el 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, «y también la ONU insta a los Estados a que elaboren programas educativos que inculquen a generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro. Y también rechaza toda negación, parcial o total, del Holocausto como hecho histórico, y condena sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas».

«Hoy estamos aquí para recordar, pero también para ratificar un compromiso con la vida, con la paz y con el futuro», concluyó.

«LEVANTAR LA BANDERA DE LA SENSATEZ»

El secretario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) – Filial Santa Fe, Fabián Glembotsky, describió que «cuando las tropas rusas entraron en Auschwitz se encontraron con prácticamente despojos de lo que fueran seres humanos, años tomó conocer sobre cada una de esas historias teñidas de sangre, dolor y pérdidas. Las heridas provocadas fueron profundas y las secuelas quedaron en sus mentes y corazones para toda la vida. Durante la Shoá 50 millones de seres humanos fueron muertos, seis millones eran judíos, de estos un millón y medio eran niños, y otras minorías fueron también masacradas».

«Hoy, a 73 años del fin de la guerra, no podemos permitirnos que la humanidad pase por las mismas atrocidades», dijo Glembotsky, quien condenó las expresiones xenófobas “de algunos trasnochados que en nuestra Argentina y también en nuestra Santa Fe, al igual que en Europa, pregonan que el inmigrante es la causa de la desocupación”.

Ante esto, apeló a la sociedad a “levantar una bandera de sensatez y hacer oír nuestra voz. Dejemos la pasividad de lado y asumamos el compromiso, cada uno desde nuestro lugar, para una sociedad más justa, pluralista, inclusiva y con menos discriminación, xenofobia y racismo, donde nos respetemos unos a otros, donde podamos convivir en la diferencia que nos enriquece y nos hace más sabios”, concluyó Glembotsky.

Durante el acto se encendieron seis velas, una por cada millón de judíos víctimas del Holocausto. Además, Cintia Vaisman Brailovsky (representante de la DAIA) leyó el texto «La señora de la orquídea»; y se firmó un manifiesto en favor de la vida democrática, el estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos, el respeto a la diversidad y el pleno rechazo a expresiones discriminatorias, xenófobas, racistas e intolerantes. El documento fue rubricado por el gobernador Lifschitz, Fabián Glembotsky y los representantes de las instituciones que conforman el Consejo Económico y Social de la provincia: por el sector trabajador, Claudio Leoni y Jorge Molina; por el sector empresario, Roberto Pilatti; y por el sector social, Benito Correnti.

PRESENTES

De la ceremonia participaron también los ministros de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías; de Educación, Claudia Balagué; de Justicia y Derechos Humanos, Ricardo Silberstein; de Salud, Andrea Uboldi; de Obras Públicas, Pedro Morini; y de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González; el asesor del Gabinete, Juan Carlos Zabalza; la diputada nacional Silvina Frana; el diputado provincial Julio Garibaldi; los concejales Emilio Jatón y Laura Mondino; y el arzobispo de Santa Fe, Monseñor José María Arancedo, entre otros.