A un año de la implementación del régimen simplificado, 106 mil empresas santafesinas redujeron 17% la carga tributaria

El gobierno de la provincia de Santa Fe informa que a un año de la creación del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes, mediante la Ley N° 13.617, más de 106.000 empresas adhirieron al mismo y abonaron un 17% menos que si hubieran continuado en el régimen general del impuesto sobre los ingresos brutos. El ahorro representa $ 1000 promedio por contribuyente.

“Cuando impulsábamos la creación de este régimen dijimos que simplificaría las cosas para los pequeños contribuyentes, iba a implicarles menos carga burocrática e iban a pagar menos impuesto. Esta adhesión masiva y rápida, como también el beneficio tangible que hoy podemos determinar con números concretos, es una clara muestra de que lo hemos hecho realidad”, expresó el ministro de Economía de la provincia, Gonzalo Saglione.

Durante enero tuvo lugar el proceso de recategorización anual por el cual los pequeños contribuyentes, en forma online, redefinieron la categoría de tributación a la que pertenecen según determinadas variables, especialmente el monto de ventas del año anterior. Como resultado, un 20% de los pequeños contribuyentes incrementaron la categoría en la cual tributan, mientras que solo un 5% bajó de categoría.

POR CONSENSO
“La creación de dicho régimen surgió del consenso con las entidades de la producción en el año 2016 y constituye una de las medidas que mayor progresividad permite incorporar al impuesto sobre los ingresos brutos, implicando beneficios especialmente a la franja de contribuyentes más pequeños” señaló Saglione.

“Debemos monitorear en forma anual las pautas del régimen a los fines de evitar que se desvirtúen los objetivos buscados, como sucedería en caso de que algunos contribuyentes resulten excluidos del régimen por el mero efecto del proceso inflacionario o que otros, por similar motivo, deban pasar a tramos superiores de la escala de tributación”, expresó el secretario de Finanzas e Ingresos Públicos, Pablo Olivares.

“Por eso, la Administración Provincial de Impuestos (API) procedió a actualizar los importes de ventas anuales que definen cada una de las categorías del impuesto, aumentándolas un 25%. De esta forma, nos aseguramos que solo deban subir de categoría aquellos que tuvieron incrementos de ingresos por encima de la inflación”, agregó.

En este sentido, los casi 20 mil contribuyentes que subieron de categoría lo hicieron porque incrementaron sus ventas no solo en términos nominales, sino también en términos reales.

MÚLTIPLES BENEFICIOS
Además de pagar un menor impuesto del que resultaría bajo el régimen general del impuesto sobre los ingresos brutos, la adhesión a este Régimen Simplificado implica otras ventajas.

En primer término, el pequeño contribuyente ya no es objeto de regímenes de retenciones y percepciones, lo cual generaba una carga administrativa relevante para una pequeña empresa.

Además, la gestión del contribuyente es totalmente online. La adhesión al régimen, la recategorización anual y la obtención de las boletas para el pago del impuesto son efectuadas por el contribuyente vía internet, sin ninguna necesidad de trámite presencial ante las oficinas de API.

El monto que el pequeño contribuyente debe pagar cada mes se determina en forma automática una vez al año en virtud de la categoría a la cual pertenece.

Antes de la creación del régimen simplificado, el pequeño contribuyente debía hacer cada mes una liquidación impositiva, lo cual implicaba una combinación de cálculos para lo cual debía utilizarse un software especial. Luego, debía presentar esa liquidación como declaración jurada mensual y pagar el importe en una entidad bancaria.

Ahora, la determinación del impuesto es efectuada automáticamente por API una sola vez al año y en base a los datos de categorización que aporta vía internet el contribuyente. De esta forma, el contribuyente sabe al comienzo del año qué importe va a pagar todos los meses.

Inclusive ya se encuentra disponible la posibilidad de que el contribuyente, además de pagar el impuesto de modo convencional, pueda hacerlo mediante banca electrónica, a través de la función Volante Electrónico de Pago (VEP). “Con esta última incorporación llegamos al objetivo de tener un régimen de gestión ciento por ciento online”, concluyó Olivares.